sábado, diciembre 29, 2007

Seminario de San Carlos-Y de Via Ibérica








081107 El Seminario costará 5,5 millones de euros más que lo previsto anteriormente. En total, el presupuesto de esta obra ascenderá a 60 millones de euros tras la última modificación presupuestaria aprobada este jueves. La oposición se ha mostrado contraria a estos cambios y ha criticado “la falta de transparencia” del Gobierno municipal.
http://cmisapp.ayto-zaragoza.es/ciudad/urbanismo/arquitect/seminario.htm
http://www.aragondigital.es/asp/noticia.asp?notid=39284&secid=4

300607..Transformación del Antiguo Seminario Metropolitano de Zaragoza
El Antiguo Seminario Metropolitano de Zaragoza se está transformando en una moderna Ciudad Administrativa Municipal. Esta impresionante actuación -la mayor obra de rehabilitación que ha realizado el Ayuntamiento en toda su historia- conlleva la concentración de múltiples dependencias municipales en un centro único, lo que permitirá modernizar la gestión del Ayuntamiento y ofrecer un servicio más cómodo y ágil para los ciudadanos.
El edificio forma parte del patrimonio histórico-artístico de nuestra ciudad, fue obra de los arquitectos Santiago Lagunas (impulsor del colectivo artístico aragonés "Grupo Pórtico"), Casimiro Lanaja y Manuel Martínez de Ubago, y empezó a ser construido hacia 1940.
La intervención urbanística hace convivir espacios antiguos y modernos. Recupera las fachadas monumentales y todos los elementos arquitectónicos protegidos (distribución en cuatro patios; galerías de arcos, óculos y rosetones de inspiración gótica?) e incorpora un cuerpo arquitectónico central de nueva construcción.

http://cmisapp.ayto-zaragoza.es/ciudad/urbanismo/arquitect/seminario.htm




091206 http://www.arzobispadodezaragoza.org/sancarlos/index.htm


http://www.arvo.net/pdf/IsabeldePortugal(1).htm

Por Antonio R. Rubio PloArvo Net, 30.06.2006

En las mañanas de los domingos, zaragozanos y visitantes tienen acceso a una de las joyas del barroco de la capital aragonesa: la iglesia del real seminario de San Carlos. La profusa y suntuosa decoración que se extiende por el interior del templo, y en particular sobre el altar mayor, es el escenario de las tres misas matutinas. Aquí el lenguaje de los símbolos y las imágenes barrocas alcanza un esplendor comparable a todo ese universo encerrado en el barroco romano. No por casualidad, me decía un amigo que en Zaragoza está la casa de su Madre, la basílica del Pilar, y en Roma, la de su Padre, San Pedro del Vaticano. Sin embargo, el barroco es descalificado por algunos con los adjetivos de artificiosidad o teatralidad. No se dan cuenta de que sus representaciones son un libro abierto que nos introduce en el estudio de la teología, la historia, la filosofía o las ciencias naturales. La labor ornamental del interior del templo, impulsada hacia 1723 por el jesuita Pablo Diego Ibañez, sería, sin duda, motivo de reflexión para un joven seminarista que vivió en el edificio anexo entre 1920 y 1925. En la tercera planta, sede entonces del seminario de San Francisco de Paula, había una pequeña capilla con un altar dedicado al santo titular. Se utilizaba para la meditación de la mañana, la lectura y el rosario de la tarde, y el examen de conciencia al final de la jornada pero en ella no estaba expuesto el Santísimo de forma permanente. Así pues, el seminarista aludido abandonaba algunas noches su habitación y con una inquietud y expectación comparables a las del Samuel bíblico, se situaba en una de las tribunas laterales que dan al altar mayor de la iglesia. Josemaría Escrivá de Balaguer, que no era otro el seminarista, intuía desde tiempo atrás que Dios tenía una voluntad muy concreta para él. Su esperanza le llevaba hasta una celosía desde la que contemplaba la luz del sagrario, punto de mira al que dirigía su oración. Esa luz hacía que la oscuridad envolvente no fuese el reino de las tinieblas. La noche adquiría así el significado de espacio para las confidencias de amigo a Amigo. ¿No es uno de los grandes acontecimientos de la noche, la cena, referencia obligada de los evangelios en hechos y en parábolas? ¿No es la llamada de Dios, también en el silencio de la noche, una ocasión de intimidad, para cenar “yo con él, él conmigo” (Ap 3, 20)?

En 1960, cuatro décadas después de aquellos cruciales años del seminario, monseñor Escrivá de Balaguer recibió la distinción de doctor honoris causa por la universidad de Zaragoza. En su discurso de agradecimiento, dedicó esta breve y emotiva referencia a santa Isabel de Portugal: “Esa amable santidad de una infanta de Aragón, la reina Isabel de Portugal, cuyo paso por el mundo fue como una luminosa siembra de paz entre los hombres y los pueblos”.